El espejismo del e-commerce: Por qué tu tienda online es una máquina de fabricar deuda financiera

La trampa oculta de la expansión digital
La mayoría de los pequeños comerciantes abren una tienda online porque sienten que no tienen otra opción. "Si no estás en internet, no existes", te dice el consultor de turno que solo quiere venderte una página web. Pero para un negocio local con tres empleados y un local a pie de calle, la tienda online suele pasar de ser un motor de crecimiento a convertirse en una vía de agua que hunde el barco.
Vender una camisa en tu tienda es sencillo: el cliente entra, se la prueba y paga en caja. Vender esa misma camisa online implica sesiones de fotos, cuotas de plataforma, publicidad en redes, embalaje y la pesadilla logística. Cuando llega el fin de mes y miras la cuenta del banco, te das cuenta de que estás trabajando el triple para ganar la mitad.
Nota: Gráfico conceptual ilustrativo para representar la tendencia estratégica.
El agujero de la logística: Donde muere tu dinero
La "última milla" es el tramo más caro de cualquier venta. Si vendes un producto de 30€, la caja te cuesta 0,60€, el precinto 0,15€ y el envío al menos 5,50€. Si al cliente no le gusta y lo devuelve —algo que pasa en el 30% de los casos en moda—, has pagado el envío de ida, el de vuelta y has perdido el material de embalaje. Estás pagando dinero de tu bolsillo para que el cliente pasee tu stock.
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