El mito suicida del volumen en e-commerce: Por qué vender más online te está haciendo más pobre

El mito suicida del volumen en e-commerce: Por qué vender más online te está haciendo más pobre
En el vertiginoso mundo del comercio electrónico, la métrica del volumen de ventas a menudo se celebra como el máximo indicador de éxito. CEOs y directores de marketing se enorgullecen de reportar crecimientos de dos dígitos en transacciones y facturación, asumiendo que más ventas equivalen automáticamente a mayor rentabilidad. Sin embargo, en Retail Lemon, hemos observado una tendencia preocupante: para muchas empresas, la obsesión por el volumen está erosionando silenciosamente sus márgenes, convirtiendo el crecimiento digital en una trampa financiera. Es lo que denominamos el “mito suicida del volumen”.
La realidad es que el e-commerce, a pesar de su aparente eficiencia, conlleva una estructura de costes compleja y a menudo subestimada. Los costes de adquisición de clientes (CAC) se han disparado en los últimos años, impulsados por la saturación de la publicidad digital y la feroz competencia. Campañas en redes sociales, SEM, afiliados e influencers exigen inversiones cada vez mayores para captar la atención de un consumidor fragmentado. Si a esto le sumamos los costes de fulfillment (picking, packing, envío), las devoluciones (que en moda pueden superar el 30% y en electrónica el 15%), el procesamiento de pagos, el servicio al cliente y el mantenimiento de la plataforma tecnológica, el margen bruto inicial de un producto puede volatilizarse rápidamente.
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