IA en la tienda física: Olvida el postureo y céntrate en el EBITDA de tu suelo comercial

Deja de financiar juguetes caros y arregla tus márgenes
Muchos CEOs de retail sufren el síndrome del objeto reluciente. Ves a la competencia instalando un brazo robótico o un probador con realidad aumentada y entras en pánico. Llamas a tecnología, exiges "algo con Inteligencia Artificial" y seis meses después tienes un piloto que queda genial en la memoria anual pero que no ha movido ni un centímetro tu beneficio operativo. Esto es la muerte de la disciplina comercial.
La IA en la tienda física no va de avatares ni de hologramas. Si la tecnología no te ayuda a optimizar el gasto de personal, reducir la pérdida desconocida o aumentar la conversión de los que ya han cruzado la puerta, es un pasivo, no un activo. Cada metro cuadrado de tu suelo comercial te cuesta dinero; la IA debe justificar ese coste exprimiendo más EBITDA de cada baldosa.
Este artículo es exclusivo para usuarios del Club Pro.
Únete ahora y sigue leyendo sin límites.